Yo le aconsejaría a Sarai que introdujera la figura del moderador porque es necesario hacer una gestión de la información que permita satisfacer las necesidades de los organizadores. Además de conseguir ordenar los contenidos del congreso para que todos los participantes puedan acceder a los mismos, le han manifestado su preocupación por la gestión de los comentarios en las redes sociales ya que quieren que el evento lo más abierto posible y se han dado cuenta de que no tendrían capacidad de gestionar ese caudal de información. Es en este punto en que la figura del moderador se hace fundamental.
Sandra Sanz en el artículo Comunidades de práctica virtuales: acceso y uso de contenidos, cita a Vásquez Bronfman, S y su texto Comunidades de práctica (Documento de trabajo de GEC. Barcelona) para señalar las funciones del moderador – dinamizador. Dice que debe animar y ayudar al enriquecimiento mutuo y al intercambio, que debe ser alguien que pertenezca a la Comunidad de Prácticas porque sólo los que pertenecen a la misma pueden apreciar lo que es importante compartir, las ideas emergentes, las relaciones que se crean y las que se pueden crear entre las personas que forman parte de ella. Completa la descripción con las funciones que aportan Wenger, E.; McDermott, R.; Snyder, W.M. en Cultivating communities of practice (Boston: Harvard BusinessSchool Press, 2002). Según estos autores el moderador o coordinador tiene las siguientes funciones clave: Identificar temas importantes que deben tratarse; planificar y facilitar las actividades de la comunidad de prácticas; conectar informalmente a los miembros superando los límites entre las unidades organizacionales, y gestionar los activos del conocimiento; potenciar el desarrollo de los miembros; gestionar la frontera entre la comunidad de prácticas y la organización formal, como por ejemplo los equipos y otras unidades organizacionales; ayudar a construir la práctica, incluyendo el conocimiento base, la experiencia adquirida, las mejores prácticas, las herramientas y los métodos, y las actividades de aprendizaje; y por último valorar la salud de la comunidad de prácticas y evaluar las contribuciones de los miembros a la organización.
En el caso que nos ocupa, la mayoría de las funciones aportadas por Wenger, McDermott y Snyder, se adaptan a las necesidades que tenemos que satisfacer en el caso del congreso: señalar temas importantes a tratar, facilitar el desarrollo de las actividades, servir de conectores entre los miembros de las distintas unidades organizacionales; ayudar a construir la práctica incorporando el conocimiento base, las mejores aportaciones, herramientas, métodos y las actividades de aprendizaje.
En el congreso, la figura del moderador tendrá que tener en mente en todo momento los materiales proporcionados por la organización para filtrar y ordenar los comentarios y aportaciones realizados por los participantes. Con los participantes me refiero a todas las personas que forman parte del mismo, ponentes, trabajadores de las distintas universidades, colaboradores, asistentes, público general.
Para ayudarle a seguir las conversaciones en torno al evento en Twitter, se pueden facilitar “hastags” a los participantes. También se puede crear un grupo de Facebook en el que se pueda dialogar y establecer discusiones y se pueden utilizar las alertas de google para recabar noticias publicadas en la web relacionadas con el congreso. En suma, se trata de utilizar los medios posibles para que el volumen de información no diluya la calidad de los contenidos que se consigan generar en torno al evento, y que el acceso a los contenidos se pueda realizar de manera sencilla y ordenada.
http://cultura-abierta.blogspot.com/2011/03/semana-6-gestion-del-conocimiento-20.html